Foro de discusión sobre la trilogía de Suzanne Collins Los Juegos del Hambre
 
ÍndiceÍndice  BlogBlog  GaleríaGalería  FAQFAQ  BuscarBuscar  MiembrosMiembros  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  RegistrarseRegistrarse  ConectarseConectarse  


Bienvenidos al primer foro en español de la saga Los Juegos del Hambre, escrita por Suzanne Collins. En este foro encontrareis todo lo que necesiteis sobre la saga, su escritora y sus personajes, asi como juegos y concursos de todo tipo.
Temas similares


Administradoras: RustyPrincess  y Liquirizia Licorice
Moderadores: Lady Buttercup, Leah, MK Ultra, Poison Noise y Sinsajo.12
Diseño: RustyPrincess
Fecha de Creación: 13 de enero de 2010
MIEMBROS: + 500
URL: www.juegosdelhambre.foroes.org



"Me rindo, preciosa. Limítate a responder las preguntas e intenta que el público no vea lo mucho que lo desprecias."
Haymitch (LJDH)
Photobucket
Photobucket


MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com




AFILIADOS


    

Comparte | 
 

 Nieve en la ventana [Concu]

Ir abajo 
AutorMensaje
Ayla
Consigues escaparte de los profesionales tras robarles comida, quedais 15 tributos
avatar

Mensajes : 585
Fecha de inscripción : 23/07/2010
Edad : 22
Localización : Acechαndo desde los άrboles.

MensajeTema: Nieve en la ventana [Concu]   Jue Oct 21, 2010 7:28 am

Bue, un relato de dos páginas, al final cambié por completo de historia ya que la otra me parecía demasiado común (? No habla demasiado de halloween, y mucho menos da miedo, lo único que tiene de relación es que se desarrolla el día 31, pero bueno, como no era necesario que fuera de miedo, pues aquí lo dejo. No es muy bueno, llevo una semana de exámenes que como para inspirarme yo, pero se ha hecho lo que se ha podido xD

Nieve en la ventana.


Cuatro navajas, dos cadenas, dieciséis puños y nieve en las ventanas. Miradas amenazadoras que solo reflejaban lo que deseaban ocultar; miedo, el temor de jugar a ser un asesino por un día. Aunque la mayoría habían deseado que aquella contienda llegara, un par de ojos se había dado cuenta por fin de que aquello no serviría de nada, y que seguramente muchos de ellos perderían la vida en ella; claro, ya era demasiado tarde para cambiar las cosas. Con diecisiete años ya había peleado en bastantes ocasiones, una batalla para él no era más que una rutina casi diaria. Pero nunca había peleado con armas; ellos no eran asesinos. Pero por Śląskie las cosas se habían llevado demasiado lejos, y últimamente las bandas se habían revolucionado de tal forma que a cada amanecer un nuevo muerto era hallado en las calles. Nadie quería perder a mas amigos, ni tampoco era agradable para algunos encontrar muertos todos los días, por muy enemigo que fuese. Las cosas debían cambiar. Claro que debían cambiar; pero no así. Las cosas no se arreglan con mas muertes, porque, como ya se dijo, ellos no eran asesinos. Él no lo era. Aquello ya no era como antes. Claro que antes había peleas, pero nadie mataba a nadie y luchaban por el simple hecho de diversión, de dominar al otro, pero todo quedaba ahí. ¿Que si salías magullado? Es posible, ¿pero quién no sale herido de una batalla?
A Marek le sudaban las manos, y la navaja que Jerry le había ''recomendado'' llevar se le estaba resbalando, no tardaría mucho en caer al suelo. Pero ya no importaba, porque la contienda había comenzado y los grupos del sureste iban haciéndose cada vez más grandes para los cetrinos ojos de Marek. Alguien se tiró encima suyo y el suelo chocó con él en pocos segundos. Había perdido su faca, y cada vez veía peor. Entonces, el sabor de la sangre se deslizó por su garganta y todo dejó de oírse y moverse.


▬▬₪▬▬

–¡Marek, capullo, despierta ya! –musitaba Eddie zarandeando el inmóvil cuerpo del joven–. Venga, tío, levanta. ¡Te estoy escuchando respirar! –era extraño, pero sí, el cuerpo de Marek aún respiraba pese a las magulladuras graves que tenía por todo el cuerpo y la fuerte contusión de la cabeza.
A oscuras, la única luz que penetraba a la casa era la de una farola que parpadeaba una tenue luz amarillenta y que acabaría sacando de quicio a Eddie. Desde la calle, las risas de los pequeños inundaban las vacías habitaciones del lugar; algún grupo había llamado un par de veces a la puerta, pero Eddie intentaba ignorar el agudo y molesto pitido del timbre: necesitaba quedarse cerca de Marek mientras este estuviera inconsciente en el suelo.
Treinta y uno de Octubre; sangre por el suelo, todos con armas y nieve en las ventanas. Había comenzado de nuevo a nevar, aunque esta vez los copos eran mas reducidos y caían suavemente sobre los cuerpecitos disfrazados que alborotaban por las calles en un ir y venir de carcajadas y parloteos. El timbre de la entrada volvió a sonar, y la cara de Eddie se tensó mientras rebuscaba en sus bolsillos una caja de cigarrillos que esperaba no haber perdido. Con más insistencia, el timbre volvió a sonar, y entre bufidos, Eddie se incorporó y se dirigió a la puerta. Tenía un corte leve en el muslo izquierdo, aunque le dificultaba algo el andar, por eso cojeaba ligeramente, y su vieja camiseta añil lucía pequeñas manchas de sangre seca y sudor. Lanzó un resoplido cuando llegó a la entrada y la abrió bruscamente para encontrarse cara a cara con cinco niños disfrazados, que sujetaban con firmeza los sacos donde guardaban los dulces conseguidos por las casas del pueblo y que contestaban ante el grosero recibimiento de Eddie con una media sonrisa.
–¡Vaya, tío! ¡Qué disfraz mas chulo de zombie has conseguido! –exclamó uno de los jóvenes, que llevaba encima una fina manta blanca algo sucia, con dos orificios a la altura de los ojos.
–¿Qué coño queréis? ¿No veis que me importa una jodida mierda que hoy sea treinta y uno de octubre, eh? ¿Es qué no lo habéis notado cuando me he negado a abriros varias veces, joder? –contestó toscamente Eddie–. Venga, ¡largo de aquí! ¡Ya tengo suficiente mierda encima como para que ahora tenga que preocuparme en seguir esta estúpida festividad! –y cerró de un portazo dejando las desconcertadas caras de los pequeños en el jardín de la casa abandonada.
Entró de nuevo en el comedor, donde yacía Marek sobre la desgastada madera oscura, y sacó un cigarrillo de la caja para colocárselo sobre los labios. Lo encendió y al instante vio como una gran calada acababa con un cuarto de este.
–¡Serás capullo, tío! –exclamó con júbilo retirándole el cigarro de la boca y viendo la ansiada sonrisa de Marek cuando sus azules ojos se abrieron de par en par.
–¿Qué mierda me pasa? Me duele todo, casi no puedo moverme, joder. La cabeza; parece que me acabo de levantar de un uno de enero, tío. ¿Qué coño pasó? Solo recuerdo a un tío rubio del sur de aquí lanzarse contra mí y... ¡mierda, tío! ¡La navaja de Jerry! ¡Me va a matar! Debe de estar por ahí, sí, recuerdo que se me cayó porque las manos me sudaban y...
–¿¡Quieres parar ya de hablar!? Estas haciendo demasiado esfuerzo, así que cállate y yo te explico. Cuando la pelea comenzó yo estaba a tres tíos a tu derecha, entonces solo pude ver que Darek, creo recordar que se llamaba, se lanzó contra ti con el puño alzado: luego tuve que ponerme a hombros de uno que estaba intentando ahogar a James con el cordón de un zapato; entonces James lo tumbó y fui corriendo a ver como estabas. Darek te tenía contra el suelo, tu ya estabas medio ido cuando llegué y le pude hacer un corte en el brazo con la faca de Jerry. Luego conseguí defenderme con ella hasta que algunos decidieron abandonar la pelea. Se llevaron a los tíos heridos y desaparecieron. Algunos del sur se quedaron para que no pareciese que habían huido, pero al final quedamos en posponer la pelea.
–¿Qué? –exclamó Marek–. Tío, no puede haber otra pelea, ¡no, joder, no! ¿No ves cómo estoy? ¡Estoy hecho una mierda! Tú simplemente tuviste suerte de salir herido solo con unos cortes, ¡seguro que algunos murieron, y tú me vienes con que otra pelea!
Ambos se quedaron mirando fijamente; la parpadeante luz iluminaba inestable el rostro de Marek, que miraba fríamente a Eddie con una rabia que este no lograba entender.
–Pero, ¿qué narices te pasa?
–¿¡Que qué me pasa!? ¡Pero tú me has visto! ¿Te has parado a mirarme siquiera un segundo? ¡Estoy hecho una mierda! ¡Me duele el pecho al respirar, tengo la sensación de que un tío está golpeándome la cabeza constantemente y ni siquiera puedo ir a un puto hospital porque si lo hago algunos podrían acabar en la cárcel después de esto! ¿Y aún así tú me preguntas que que narices me pasa? ¡Encima tienes la cara de decirme que habrá otra pelea y qu...–las palabras se ahogaron al pretender salir por la boca de Marek.
De pronto, la palidez invadió su cara, y una expresión de angustia apareció en su rostro. Comenzó a lanzar suspiros entrecortados que cada vez llegaban con menos frecuencia, clavó las uñas en la madera mientras su amigo tardaba varios segundos en asimilar la situación y actuar.
–¡Marek, mierda tío, respira! –musitaba Eddie mientras unía sus labios a los de Marek y llenaba sus pulmones de aire como podía.
Pero no; aquello no se arreglaba con un par de clases de salvamento. Necesitaba un medico, pero los demás se negaban a llevarle al hospital pues todos se verían perjudicados, además, vale, Marek era amigo suyo pero, al fin y al cabo, ¿qué importaba? ¿Llorarían su pérdida? Seguramente, era un buen luchador y aportaba bastante al grupo. Irían al funeral y a visitarle un domingo de cada mes, aunque luego aquella promesa se fuese incumpliendo por miembros del grupo hasta que solo quedara Eddie para cumplirla. Porque, ¿quién era Marek, si no una insignificante vida que al final se acabaría olvidando que existió?
Eddie seguía haciendo esfuerzos inútiles en introducir aire a los pulmones de Marek, pero pronto su organismo dejó de funcionar, sus ojos se apagaron al igual que la farola de la calle se fundiría con el paso del tiempo. Pero aquello no era justo. ¿Cómo un chaval de tan solo diecisiete años puede perder la vida de una manera tan estúpida siendo tan joven? Eddie pegó un puñetazo contra el suelo dejando escapar algunas lágrimas que al instante se secó. Apretaba los dientes con toda la fuerza que podía para reprimir el sollozo que amenazaba con aparecer. Pero ya era tarde. Aquel treinta y uno de octubre, mientras los niños recorrían alegres las calles en busca de golosinas que poder comerse a escondidas en sus casas aún cuando sus padres se lo habían prohibido, Marek moría de la forma mas estúpida en la que un joven puede perder la vida. Y de nuevo, las carcajadas de los niños reinaban por las habitaciones, un joven yacía en el suelo sin vida, otro aguardaba a que todo pasara en la esquina de la habitación, y la nieve había vuelto a caer sobre las ventanas.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Alaris
Haces tu primera aparición pública en la arena y les encantas
avatar

Mensajes : 102
Fecha de inscripción : 20/09/2010
Edad : 27
Localización : Conectada a Matrix

MensajeTema: Re: Nieve en la ventana [Concu]   Jue Oct 21, 2010 10:02 pm

Espeluznantemente realista, sin duda. Demasiados Marek hay por el mundo...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.netxfuture.blogspot.com/
The girl on fire
Montando algunas trampas de deshaces de algunos adversarios, quedais 10 tributos
avatar

Mensajes : 651
Fecha de inscripción : 30/09/2010
Edad : 23
Localización : Argentina

MensajeTema: Re: Nieve en la ventana [Concu]   Vie Oct 29, 2010 8:52 am

Nooooooo, pobrecito Marek Sad
Me gusta me gusta Smile
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://youaremyprotection.blogspot.com
Ayla
Consigues escaparte de los profesionales tras robarles comida, quedais 15 tributos
avatar

Mensajes : 585
Fecha de inscripción : 23/07/2010
Edad : 22
Localización : Acechαndo desde los άrboles.

MensajeTema: Re: Nieve en la ventana [Concu]   Vie Oct 29, 2010 9:10 am

¡Gracias! Very Happy
A ver si los demás se acaban animando y no participamos tu y yo solas xD
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Nieve en la ventana [Concu]   

Volver arriba Ir abajo
 
Nieve en la ventana [Concu]
Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Snowflake/ Copos de Nieve para la ventana!!!
» "Sangre y nieve"
» Anita Shreve Reflejos sobre la nieve
» Negra nieve negra
» ayuda ! necesito hacer nieve en un diorama

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Distrito 14 | Foro Los Juegos del Hambre :: La Arena :: El cuaderno de Madge-
Cambiar a: